“Es importante traer la obra a la UNSL”, Horacio Peña


  Con gran concurrencia, el pasado viernes 8 de mayo se presentó LA MUERTE Y LA DONCELLA, protagonizada por Marcela Ferradás, Carlos Santamaría y Horacio Peña en el Auditorio Mauricio López del Centro Cultural de la Universidad Nacional de San Luis. Esta obra se estrenó en octubre del 2014 y ahora se encuentran realizando una gira por el país y subieron a escena en la capital puntana a sala llena.

  La historia plantea el encuentro de victimario y víctima de las violaciones de los derechos humanos cometidas en Chile durante la dictadura pinochetista. Paulina Salas, su marido, el abogado Gerardo Escobar - elegido para integrar la mencionada Comisión Chilena de Verdad y Reconciliación-, y el médico Roberto Miranda, son los personajes de esta puesta escénica dirigida por Javier Margulis.

  Cabe destacar que LA MUERTE Y LA DONCELLA cuenta con actores de primer nivel y un espeluznante relato. Además es una de las obras teatrales chilenas más representadas en el mundo. Fue llevada al cine en 1994 por el director Roman Polánsky y ganó el premio “Lawrence Olivier” a Mejor Nueva Obra en 1991.

  Antes de la función, los protagonistas de la exitosa propuesta del Teatro Nacional Cervantes dialogaron con CELEBRIDADES EN SAN LUIS. El primero en hacerlo fue Horacio Peña, quien contó sobre la importancia que implica hacer la obra en cuanto a la verdad y justicia.

  ¿Por qué cree que es importante reflejar el tema de verdad y justicia en esta obra?


  La Muerte y la Doncella pone de manifiesto la diferencia que hay entre nuestro país y el resto de los países de América Latina, incluso del mundo. Creo que no hay ningún país en el mundo que haya juzgado a los culpables del genocidio como lo estamos haciendo en Argentina, por otro lado es importante porque la memoria es lo que va construyendo un país.


  ¿Qué le parece la propuesta de traer espectáculos importantes a la Universidad Nacional de San Luis?

  Considero que es importante dar a conocer el tema en el ámbito de una Universidad, en donde muchos de los estudiantes son hijos de la democracia, también es bueno que lo que nos pasó no debe ser simplemente historia sino que haya una carnadura.

  ¿Cómo define a La Muerte y La Doncella?

  Está escrita fantásticamente bien, tiene un argumento y una estructura perfecta, entonces pone en carne esto que sucedió en Chile. Es una excelente obra y el mensaje está después, ya que hay muchos espectáculos que lo tienen pero está primero que la obra, con lo cual las puestas son malas o mediocres, independientemente de que el mensaje sea bueno, en esta caso se da una conjunción.

  ¿Qué significa para usted protagonizar una obra que ha sido multi-premiada y exitosa en el mundo?

  Para mí es un orgullo hacer esta obra, independientemente de que sea la obra más representada o multi-premiada. Es una enorme satisfacción, casi militante el poder estar actuando aquí porque me traduce y pone en acto mi biología.

  ¿Qué implica construir un personaje?

  Hacer un personaje es siempre una aventura, y construir un personaje que va en contra de tus principios más elementales es una doble aventura pero esto es lo que tiene de maravilloso el teatro, que uno puede explorar aquellas zonas personales que podríamos llamar oscuras o siniestras sin temor de lastimar a nadie. Esta es la libertad que te brinda el escenario, poner en acto cualidades que todos los seres humanos tenemos.