• #celebridadesensl

Bandalos Chinos continúa su producción sónica y estremece en cada tono


A esta altura del año ahondar en detalles sobre la suspensión de todos los conciertos previstos para la primera mitad del año es redundante y deprimente. Lo importante de esto es rescatar lo positivo y en esa ecuación están las entrevistas realizadas a quienes podrían haber llegado a la ciudad. Como BANDALOS CHINOS, la sensación indie pop que con su disco BACH superó expectativas propias y ajenas, logrando una buena repercusión popular y el agrado de la prensa especializada, con un Premio Gardel al Mejor Álbum Pop y dos nominaciones a los Latin Grammy. Sin ningún vínculo por el compositor Johann Sebastian, el título es un derivado del nombre (BANDALOS CHINOS) y también se dicen así entre ellos y a sus fans (era como un ‘wach’ al principio, de ‘wuachos’ pero ahora les quedó ‘bach’).


Formada por el cantante Gregorio “Goyo” Degano, Salvador “Chapi” Colombo en sintetizadores y su hermano, “Iña” Iñaki en guitarra. Los otros hermanos son los Verduga, Tomás en guitarra y Matías en batería, completando con el bajista Nicolás “Lobo” Rodríguez del Pozo, el saxofonista Baltazar Clusellas y José Cerutti en percusión.


BANDALOS CHINOS debutó en San Luis en 2019 y en menos de un año pegaban la vuelta en una gira nacional, esta vez esperándolos para el Festival Cervecero Don Patricio, en el que varias cervecerías locales unían esfuerzos para celebrar San Patricio con un alto encuentro birrero. “La primera vez que fuimos estuvo lindo, fue en un escenario que cambiamos de lugar sobre la marcha, medio improvisado, ahora vamos preparados con la Gira BACH, un show que viene sonando hace dos años”, recordó con exactitud Mati.


“El balance que hago es positivísimo porque el disco nos ha abierto muchas puertas ¡y algunas puertas casi inimaginables! te diría, como fue participar de la entrega de los Premios Grammy y viajar a Las Vegas, o mismo ganar el Premio Gardel el año pasado. Son cosas muy lindas que nos han pasado y se lo debemos a BACH y todo el laburo que pusimos ahí. También fuimos tres veces a México, a Ecuador, a Uruguay, empezamos a abrir las fronteras, viste? no lo habíamos imaginado a eso”, precisó Mati.

Con un repertorio que va del electropop al synthpop con altas dosis de sonido vintage ochentero, su primer disco, homónimo, fue lanzado en 2012, al que le siguió el Ep Nunca Estuve Acá (’14). En 2016 editan En El Aire y continuaron con BACH (’18) y una sucesión de hits con Vámonos de Viaje, Súper V, Tema de Susana, Demasiado y El Club de la Montaña.


Al respecto de “El Club…” en los festivales Buena Vibra 2019 (en el Estadio Malvinas Argentinas de Buenos Aires) y el otro en Mendoza (están en Youtube) se dio la casualidad que al interpretarla debían cortarla, ya que entre la gente había desmayos y tenían que pedir asistencia médica. “Fueron festivales de mucho calor, frente a más de 30.000 personas”, comentó con una sonrisa el zurdo baterista. “Había mucha gente y se apretaban entre el público, nos hacían señas y tenés que hacer todo lo correcto para que la seguridad y los médicos de la producción los asistan. Es una manera de cuidarlos, porque es lo que queremos como artistas y como buenas personas arriba del escenario: cuidar al que tenés al lado. Fue una decisión de urgencia, no fue nada planificado”, explicó de aquellas coincidencias.



Otra particularidad del combo es que además de colegas, algunos fueron compañeros de escuela, vecinos o familiares. “Goyito y yo fuimos compañeros con Iñaki, formamos parte de la misma camada en el colegio, y está mi hermano Tomy. Formamos una amistad re-fuerte, re-linda, incluso con los técnicos y los externos que no son músicos, también son familiares o amigos de hace mucho tiempo que se dedican al arte, para cualquier tipo de arte que pueda sumar en BANDALOS CHINOS. Laburamos así hace mucho tiempo y se da de una forma muy orgánica”, relató Mati, y agregó que todo es buena onda en el seno rockero, sin egos ni peleas como Liam y Noel Gallagher de Oasis o Ray y Dave Davies en The Kinks. “Por suerte ya no vivimos juntos -jaja- pero sí: hemos tenido varias batallas en ensayos con mi hermano, justamente porque también formamos bandas anteriores en las cuales nos matábamos. Han volado palos y puteadas por todos lados pero hoy estamos en otro plano, las discusiones son más por alguna decisión que tomar por algo estético. Por las distintas personalidades aprendimos a corrernos al costado de lo que uno hace y pensar en la canción y en una buena melodía, no solamente en lo que a uno le sale. El estilo de la banda es algo que nos representa a todos y no a cada uno por separado, entonces, hay que aprender a manejar ese tema de los egos, que en los artistas siempre es jodido”.


“Los otros me proponen un golpe o un ritmo, sobre todo Tomi que es compositor y baterista, y tengo que estar abierto a eso”, continuaba Mati. “En un momento me generaba peleas pero hoy en día es algo más laburable, y así como te pongo el ejemplo en la batería también se han hecho muchísimos lugares tanto melodías que Goyo tenía que cantar como solos de guitarra que no estaban tan buenos, y así es cómo vamos sorteando y moldeando la canción y formando lo que es BANDALOS CHINOS”.

El último material sonoro, editado en cuarentena, es el avance de lo que será el próximo disco, dos canciones, “Mi Forma de Ser” y “AYNMG”-acrónimo de “así ya no me gusta”- unidas en un vídeoclip. En aquella entrevista no estaba definido pero los muchachos de Beccar (BA) continuaron laburando, a pesar de las distancias y el aislamiento.


“Con respecto a temas nuevos, tenemos un disco nuevo, ya grabado y terminándolo de mezclar. Estamos planificando sacarlo a principios de junio, tendríamos que hacer bien las fechas pero la idea es lanzar algo nuevo, y en agosto presentarlo, hacer buen show, muy fuerte”, ansiaba el percusionista, que no tenías a mano ninguna bola de adivino para anticipar lo que se vendría. “Sin tener una, estamos empezando a pensar y preproducir. Va a estar bueno, le dimos una vuelta de rosca a lo que veníamos haciendo en (elestudio de grabación texano) Sonic Ranch y la fuimos armando en lo que fue el final de la producción de BACH y la gira. También fue haciendo las vivencias que tuvimos y lo que hablamos al principio, de lo que nos dio BACH, que nos empieza a pasar y a suceder en los viajes, en los enlaces de haber estado en este ritmo los últimos dos años, es interesante y está muy bueno.Me resulta interesante ver cómo la banda va mutando y se va formando como banda, con lo que le va pasando…”