• #celebridadesensl

Billordo inició su gira transnacional en San Luis



Hizo 35 fechas en distintas provincias y ciudades de toda Patagonia, la zona de la Cordillera y la costa patagónica entre enero y febrero, la costa de Buenos Aires y recaló en San Luis. La primera noche de la gira transnacional comenzó en E830, plena Avenida España puntana, en una noche agradable que tuvo como banda de sonido melodías indie y una actitud anti folk.


Billordo fue el demonio que desmadró el sábado por la noche en la cual el reducido espacio no redujo sus posibilidades de interpretar, cantar y gestualizar sus letras y transmitir sensaciones con su cuerpo.


Con una remera con el logo de “Violent Femmes”, jeans y zapatillas de lona, sólo en una silla, el juglar platense comenzó con “Rayen Calfu” y “Ahí va.


Con una guitarra acústica furiosa pero amena (las manos desaparecían al rasgar las cuerdas), letras para una voz activa y altiva (títulos como “Amor Autogestión Libertaria”, “Aventura Felicidad” y “Hagamos Algo Ya” dicen todo), con una actitud firme frente a la audiencia es todo lo que necesita. El resto que la cuente cómo quiera.


“Hola, tengo 43 años y esta canción la hice cuando tenía 14... ¡y la sigo tocando porque no me importa nada!”, anunció antes de “Por Siempre Adolescente”.

Escondido tras una viola superpoblada de calcomanías, deshojó como margaritas una lista que tuvo a “Worale Guay Bakan Cool Groso”, “No Quise Angustiarte”, “Jengibre Limón Superstición” con “Mi Novia Punk” y “Alfajor, Chokolinas y un Té”, entre algunas más, y en medio mechó medleys para oídos atentos, con links a “Mollys Lips” (The Vaselines), “Ya No Sos Igual” (2 Minutos) y “Nunca Seré Policía” (Flema) con versiones crudas de “I Wanna Be Your Dog” (The Stooges) y “Aneurysm” (Nirvana).


Inquieto, le escapaba a la silla y con la voz como amplificación, el respeto popular hacia el lo fi se apreciaba en el silencio al escucharlo atento.



Lejos de todo divismo, al terminar Billordo se sentó en una mesa con amigos (le reclamaron que no cantó “Llamaron y es Una Mierda”, que le pidieron a los gritos) y a disfrutar unas pizzas antes de continuar su trajín cultural, una mega gira independiente que continúa por el norte argentino, traspasa las fronteras brasileras y volverá al país el mes que viene.


“Me sentí muy feliz y con las energías intactas”, comentó conforme con su performance, a la que asistieron más de 100 fans. 102 para ser precisos. “Cuento la gente al final siempre, y hubo 102 personas. Las cuento porque esto es underground y si esto es underground cada una importa. Lo hago todas las noches”, contó Diego, quien recorrió E830 contando a cada uno, y hasta se asomaban desde el patio para que los vieran.

Un artista anti folk que se paró de manos ante la necesidad glamourosa de aquellos que necesitan ser parte vistosa del mainstream.


Fotos: Nicolás Varvara