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El armoniquista Fabricio Rodríguez en el Festival Nacional Valle del Sol



Otro retorno a suelo sanluiseño tiene al armoniquista Fabricio Rodríguez expectante de esta actuación, la que será su primera participación en el Festival Nacional Valle del Sol, en su 47º edición, del 22 al 24 de febrero con Yamila Cafrune y Demi Carabajal en el escenario Antonio Esteban Agüero, del Balneario Municipal de la Villa de Merlo, con una grilla artística que integran más de 40 solistas, bandas y ballets.


En la última fecha, Fabricio compartirá la grilla con su amigo Abel Pintos: ¿tocarán algún tema juntos? ¡no anticipó nada! pero aseguró estar “muy contento porque es la primera vez que voy a tocar en el Festival del Valle del Sol”, dijo el músico, en exclusiva a Celebridades en San Luis. “He ido muchísimo. En Merlo tengo muchos amigos, por haber ido a tocar durante tanto tiempo y tengo invitaciones para comer asados… pero no sé si vamos a hacer tiempo porque tengo una agenda apretada”, lamentó el instrumentista, que llegará con lo justo desde Entre Ríos, la fecha previa.


La jornada completa, denominada “Noche de Carnaval” -el lunes 24- tendrá a Coquena, Costasacate, Carnaval Urbano House Flow, Comparsa Amara Maru, El Viejo Varieté, Talabatuka, Newen, Argentina Es Una Danza, La Salamanca, Caporales Corazón de América, Los Trajinantes, Sebastián Garay y Fabricio Rodríguez, antes del show de Abel Pintos.


Fabricio es una de las nuevas propuestas del folklore y la música popular nacional. Con sus actuaciones, el cordobés sorprende al público con las canciones de sus siete placas y con las reversiones de las conocidas, que son interpretadas con fervor en sus conciertos. En su interés por diferentes géneros interpretó variados estilos como Rock, Country, Música Celta, Blues, Tango y Folklore. “La armónica me abrió muchísimas puertas, hoy trato que sea un instrumento que tenga su protagonismo en el concierto pero que no sea uno muy cansador”, resaltó el cordobés a quien, que entre otras menciones que recibió, están la de Revelación 2012 y Consagración 2013, ambas en el festival de Doma y Folklore de Jesús María.


-¿Qué sentís al volver a Merlo?


-Desde mis comienzos he ido a tocar, fue pasar horas y horas tocando en Montana Bar y otros festivales cercanos pero nunca tuve la posibilidad de ir a éste. Estoy muy contento de ser parte de la grilla, en una noche tan linda de compartir con amigos, así que feliz de volver a Merlo.


-Lograste amistades locales pero los artistas, en temporada tienen una agenda ocupada ¿venís con tiempo, podrás pasear?


-Llegamos de Entre Ríos para hacer la prueba de sonido, pero seguro que nos haremos tiempo para recorrer un poco y visitar a unos amigos, en lo que podamos aprovechar del día, pero las agendas son muy apretadas en verano. Hace poquito estuvimos en Rivadavia, Mendoza, y nos invitaron a recorrer viñedos y bodegas pero no tuvimos tiempo de nada. Uno trata de aprovechar el tiempo libre para descansar y estar óptimo para llegar bien al escenario.


-Sos ameno al hablar de esta mixtura de la armónica en el género, que fue aceptado ¿pero cómo fue cuando comenzaste?


-Para mí fue difícil. Este año celebro 20 años de carrera, desde los 10 primeros años estuve muy vinculado a un estilo, y los últimos 10 me animé a meterme en la música popular, de la que siempre fui consumidor en su totalidad. Escuchaba tanto folclore como blues, country, pop, rock, clásica, y todos esos diferentes géneros me llevaron a estudiar con el instrumento, en agarrar una partitura de música clásica y sacar la melodía, o cuando tocaba con Miguel Botafogo Vilanova, que era mucho blues. La armónica en la música popular ha ido ganando un espacio importante. Traté de darle un equilibrio a mi propuesta, que juegue un papel protagónico pero tener la posibilidad de poder cantar mis canciones, que quizás es la parte más difícil de un artista: imponer su obra. Sobre todo cuando se toca en festivales, en los que hay un público muy mezclado, que van a ver a determinado artista o a pasarla bien y no a ver a un cantante específicamente, y uno tiene que buscar ese equilibrio.




-Pero también generaste un estilo particular.


-Claro, la armónica me abrió muchísimas puertas. Hoy trato que sea un instrumento que tenga su protagonismo en el concierto pero que no sea uno muy cansador. Fue un proceso de imponerlo en mi propuesta que por momentos fue un poco difícil pero que la gente aceptó porque es muy novedoso escuchar un tango y en el mismo concierto escuchar ‘Camino a San Francisco’, que son dos polos opuestos, y esa variedad de estilos interpretados por la armónica hace que la gente pare la oreja y le llame la atención.



-Los tiempos cambiaron, decís ‘que no sea cansador’ pero uno hoy elige adónde va a ir y saben que estás en la grilla, entonces la gente está predispuesta a escuchar más que antes.


-Absolutamente, estoy de acuerdo porque quizás la palabra en la interpretación del instrumento en que ‘se torne cansador’ quise decir que trato que la armónica aparezca en momentos del concierto para sorprender y, hablando mal y pronto, para que sea ‘una patada en la frente’, jeje. Hay algunas que tenemos en el repertorio interpretadas por la armónica que son muy contundentes desde el arreglo y su propuesta, y apostamos a ese sonido en esas canciones pero mi desafío como armoniquista, que la gente me conoce de esa manera, una de las que más canto y le llegó a la gente es ‘Un Día A La Vez’, que compuse y no tiene armónica, casualmente. Me da una gran satisfacción poder correr también ese riesgo, no? despegarme un poco del instrumento que tantas satisfacciones me da y mostrar que tengo otra cara, que es la del compositor y transmitirles algo a través de la letra.


-Un equilibrio que es necesario


-Si, ese equilibrio es muy importante como artista, y se logró de a poco y hoy lo estoy disfrutando mucho, a tal punto que fuimos a tocar a la Antártida el año pasado y la canción que eligieron en la Base Marambio para musicalizar todo lo vivido en la Dotación Nº50 fue ‘Un Día A La Vez’. Son esas cosas que marcan un crecimiento en el proceso que no es únicamente a través de la música instrumental sino que les llega la otra parte, la de la composición propia y eso para mí es muy importante.


-Para el artista lo importante es la respuesta popular ¿esa es la recompensa?


-Sí. En esta gira de verano presentamos el último disco (‘Si Mañana No Fuera Tanto Tiempo’) que es folclórico, muy popular y con mucha armónica. En los conciertos la armónica está muy presente y la gente lo disfruta mucho, siempre estoy jugando porque me gusta la música popular y estoy muy vinculado a nuestra música pero también puedo despegarme un poco y arriesgarme a demostrarle a la gente que en un festival pueden convivir otros géneros que no sean necesariamente la zamba o la chacarera.


-Es tu primera vez en este festival pero no para muchos merlinos que van a verte ¿con qué se van a encontrar en esta presentación?


-Vamos a hacer un concierto con novedades, con las canciones de mis discos y las del próximo, que vamos a grabar en marzo. Ese disco tendrá sorpresas, invitados y canciones propias. La gente se va a llevar un abanico muy amplio y espero que lo disfruten y por mi parte, feliz de volver a Merlo, que es como mi casa y por sobre todas las cosas, en San Luis tengo amigos y familia y es una provincia a la cual quiero mucho y me pone feliz estar terminando esta gira de paso por Merlo.



Press Manager: Alejandra Fernández

Fotos: Andrea Band & Daniel Castillo