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El Estudio de Danza Balletto presenta “Sueño de una noche de verano”


El ESTUDIO DE DANZA BALLETTO organiza, con la colaboración de la Fundación Mecenas de la Danza, la representación de la obra SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, con la participación de Leandro Ferreira Morais, figura del Ballet del Teatro Argentino de La Plata, como invitado especial, y la dirección de Laura Torres Cappiello, el Viernes 28 y sábado 29|06 a las 20:30 horas, en la Sala Hugo Del Carril del Centro Cultural Puente Blanco.


Entradas en venta desde 200 pesos (50% de descuento para estudiantes y jubilados).


SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO es una de las obras más populares de William Shakespeare, escrita alrededor de 1595. En ella narra los eventos que suceden alrededor del matrimonio de Teseo, duque de Atenas, con Hipólita, reina de las amazonas, durante la cual tiene lugar una obra plagada de fantasía, sueños, amor y magia. Y mucha danza.


La particularidad del encuentro estará marcado por el retiro de Ferreira Morais, por lo cual la función en San Luis será el momento de su despedida. “Es la última vez que va a bailar en un escenario, y eligió a Balletto para hacerlo, y para nosotros es un honor muy grande acompañarlo en su retiro”, resaltó la directora “Lali” Torres Cappiello.


Por otro lado, otra excusa artística convirtió la función de Balletto en un encuentro familiar. Mientras que en la sala Hugo del Carril se desarrollan las coreografías clásicas, en la Sala 7 del Centro Cultural Puente Blanco se realizará un Seminario de Tango, dictado por Inés Torres Cappiello, la hermana de Lali. “Viene a San Luis pero esta vez va a estar viendo las funciones”, bromeó la hermana mayor.


-¡El mismo día Inés va a dictar un taller de tango en la sala de al lado! ¿Te vas a acercar a ver algo del curso?


-Lo de mi hermana es circunstancial pero nos vamos a ver. Está alejada del clásico hace un tiempo, ahora está en el tango y va a trabajar con Mario y Berenice con un seminario que no tiene vinculación con lo nuestro. Antes sí, venía como invitada, supo hacer de Titania, la reina de las hadas, en 2012. Vamos a estar en el mismo lugar pero no me va a dar el tiempo para acercarme ¡aparte del tango no entiendo nada!. No es lo mío, así que mucho no voy a tener para hacer en el seminario. Pero en cierta manera siempre nos estamos acompañando.


Mirá la nota de Inés Torres Capiello


-Con respecto al tango, harías una coreografía tanto de ese estilo como de otro que no sea clásico?


-No sé nada de tango. Me gusta dar un poco de tango en escenario pero para hacer coreografías de otros, mezclado, fusionando de otras disciplinas: hay que estudiar. Mi especialidad es clásico, me gusta tomar clases de contemporáneos, jazz y demás… pero no estoy en condiciones. No me siento capacitada de armar coreografías dentro de esos estilos, porque cada disciplina dentro de la danza tiene su técnica. Contemporáneo es una técnica especifica que hay que aprender, el tango tiene su lenguaje, hay que conocerlo y estudiar muchos años. Se usa mucho hoy que se hacen obras de tango, con técnica clásica, por ejemplo sin tener conocimientos del tango… y yo soy muy respetuosa de esas cosas y no me gusta “faltar el respeto” a la otra disciplina, me parece que hay que conocer y estar a la altura. Con el clásico sí me gusta hacer -y lo he hecho- coreografías con más libertad dentro de lo que es la estructura de lo que es la escuela clásica, pero llegamos a un new clásico o algo más libre. No me siento capacitada para coreografiar sobre otras técnicas, digamos, así que por eso no lo hago, me mantengo dentro de lo que es lo mío, que es la técnica clásica.





-Como responsable de Balletto ¿cómo ves que cada año renueven su propuesta artística y que la oferta de la danza clásica se torne más popular?


-Uno de los objetivos que tengo cada año es presentar completa una obra del repertorio clásico, que siempre es posible gracias a la Fundación Mecenas de la Danza, y los proyectos que tenemos en conjunto -y por lo cual impulsé la creación de la fundación- es poder hacer que la danza crezca en San Luis y se popularice más. Está desmitificado que la danza clásica es sólo para ciertas clases sociales, pero de todas maneras está bueno difundirlo y que cada vez se conozca más y se deje de lado ese concepto que la danza clásica es algo aburrido o para unos pocos.


-Este año parte de tu alumnado perfeccionó sus técnicas, becados en dos academias importantes ¿cómo fue esa experiencia?


-Los seminarios fueron con Luciana Ravizzi, que es egresada de la Escuela del Royal Ballet de Londres, y para la Vassiliev Academy of Classical Ballet. Luciana fue bailarina y después solista durante 13 años del Scotish Ballet (NdR: Scottish Ballet es la compañía nacional de ballet de Escocia y una de las cuatro compañías de ballet líderes del Reino Unido, junto con el Royal Ballet, el English National Ballet y el Birmingham Royal Ballet). Es una excelente maestra, lamentablemente no vive más en Argentina y para mí fue sumamente enriquecedor trabajar con ella durante los días que estuvo acá. Eso fue en abril y en julio vino Andrei Vasiliev. Lo conocíamos al Maestro del año anterior, que estuvo en San Luis y algunas de mis alumnas tuvieron la posibilidad de estudiar en Estados Unidos con él. Son escuelas totalmente diferentes, lo que es la inglesa a lo que es la Escuela Vaganova de Vasiliev, pero todo Maestro deja mucho. Dentro de las diferencias de cada escuela, siempre se aprende muchísimo y hay que aprovechar este tipo de oportunidades, así que, fue muy enriquecedor cada seminario.


- En estas funciones ¿cuántas bailan y de qué edad es la más joven a la adulta?


-De la obra participan 59 bailarines -58 de San Luis- y excepto cuatro figurantes, son todos bailarines del estudio Balletto. La obra nos permitió incorporar a algunas nenas, por los personajes de ‘las luciérnagas’, las más chicas tienen 9 años, que son muy poquitas, y después las más grandes pasan los 30 años. Son bailarines con mucha experiencia, es muy amplio y son heterogéneas las edades de los chicos que participan. Como te comentaba, es una obra que tiene muchos personajes fantásticos, entonces, una obra de estas características nos permite incorporar algunas nenas de edades más chicas, y no como siempre, que trabajamos con grupos de chicos más grandes, por las exigencias que tienen estas obras.


Después también, otra de las posibilidades que da esta obra es la de destacar a varios de los bailarines porque tiene muchos roles protagónicos. Está Oberon y Titania que los encarnan Luciano Barrera e Isabella Stagnani, las parejas de humanos, interpretadas por Mateo Rosso y Giuliana Stagnani, y Alicia Rubiño y Nahuel Andrada. También Hipólita y Teseo a cargo de Micaela Rodríguez y Ricardo Álvarez, y roles de solistas con Marcela Arroyuelo Billardi que es Cupido y Martina Molina es la Mariposa solista. Como verás, hay muchos bailarines que se destacan solos, además de los grupales que tiene un trabajo complejo, coreográfico muy complejo, y el resto de los personajes. Es una obra que requiere mucho trabajo y coordinación de los grupos porque van interactuando permanentemente a través de las escenas, para poder narrar esta obra de teatro de Shakespeare, que es una comedia muy divertida. Trabajamos muy a fondo para hacer un trabajo de coordinación muy importante, desde los horarios a los ensayos y durante el ensayo.


Lali anticipó que al Estudio Balletto les quedan más funciones para el resto del año, como la de fin de año para el cierre del estudio, una fija. Pero además están ansiosas por ver los resultados de las etapas de concursos en las que participan, habrá más seminarios, y la frutilla del postre: en noviembre será la celebración de los 10 años de la Fundación Mecenas de la Danza. “Es la fundación del estudio, y estamos preparando un evento importante. Por ahora es eso lo que está confirmado pero suele sumarse alguna otra cosa más”, anticipó entusiasmada Torres Cappiello.




Foto y gráfica de Aikran Producción