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Los Elefantes Efervescentes se presentan en La Recova


Los ELEFANTES EFERVESCENTES publicó su segundo disco, LA CURA DE LA DEMENCIA, y lo presentarán el 02|11 en La Recova (Colón 514), junto a La Cápsula de la perra Laika y Delirium Tremens, para una noche de rock psicodélico, espacial y ambiental.


Inspirados en la canción “Effervescing Elephant”, del fundador de Pink Floyd, Syd Barret, para su segundo Lp solista de 1970, el disco fue grabado en Casa de la Música por Valentina Iocco en batería; Danilo Baldo en guitarra, Micro Korg y lap-steel; Luciano Di Cristófano en segunda guitarra y en teclado; y Marcos Muñoz al bajo, artistas que realizan música instrumental con aspectos psicodélicos y progresivos, con tintes de jazz, riffs rockeros y tonos funk.


Las entradas anticipadas cuestan 100 pesos y crearon un combo de 4 tickets a 300 pesos. Los responsables del ciclo anunciaron que es importante a quienes quieran asistir, les encarguen anticipadas, “ya que es por este medio podremos ganar algún dinero”, solicitó Danilo.


-¿Qué sienten al tener el disco terminado?


Valen: En su momento fue -en lo personal- una satisfacción enorme, porque fue el disco que marcó el paso a la adultez de la banda. Ocho años han pasado de la primera vez que tocamos en vivo, un par de EP’s y el primer LP que es “El Drama y La Comedia”. Para este disco nos encontrábamos más decididos a no tener miedo, a dejar que las cosas tomaran su forma en el estudio y a confiar en la maduración y aprendizaje que nos habían llevado a ese momento. Como suele suceder, nos quedamos sin tiempo para festejarlo porque había que trabajar. El disco se terminó casi al mismo tiempo en que estábamos saliendo de gira para Brasil, así que entre la brisa del mar y los festejos del Año Nuevo, “La Cura de la Demencia” vio la luz del día.



Danilo: Fue un gran triunfo porque fue un disco bastante rápido de hacer. Arrancamos en abril y en agosto estaba casi terminado, nos faltaba la masterización que es el último paso. En diciembre lo teníamos en mano con los disquitos masterizados y todo listo. Fue un trabajo bastante importante.



Lucho: Se siente muy bien, es muy satisfactorio, debe ser como tener un hijo -salvando las distancias- pero ahora se siente que el disco anda solo y camina, la gente lo puede escuchar y disfrutar y usar para distintas cosas, eso está muy bueno. Cuando terminás un disco -en mi caso es el primero- ya estás pensando en otro, en lo que viene. Querría creer que cuando uno graba algo, crece un poco, aprende mucho en el estudio. Es un camino sin fin el de la grabación, siempre querés seguir grabando más.



-¿Cómo fue la experiencia en el Estudio A de Casa de la Música?


Lucho: Fue maravillosa, por suerte tuvimos el tiempo necesario para hacer todo lo que queríamos. Celia (Zenarrusa, quien fue la técnica de grabación) se portó de diez, nos tuvo mucha paciencia. Fue una experiencia muy buena y esperemos que se repita.



Valen: A diferencia del primero -que fue grabado en dos días- éste fue registrado en múltiples sesiones que se repartieron entre abril y agosto del año pasado, con dos semanas concretas de grabación de instrumentos y el resto para edición y mezcla. Las primeras semanas nos hospedamos en la casa de Luciano (el guitarrista reside en Villa Mercedes) y para las sesiones de mezcla nos repartimos los días, para que la asistencia fuera rotativa (creo que no faltamos a ninguna sesión) y para ese entonces nos quedamos en las instalaciones de Casa de la Música. Yo por mi parte justo estaba en medio de la cursada de la universidad, así que no pude quedarme a muchas sesiones, pero si a dormir un par de veces. Ese ambiente casi hogareño fue lo que caracterizó la creación de este disco, porque las sesiones se daban en el turno noche y aprovechábamos para cocinar aprovechando las instalaciones. Debo decir que ampliamos nuestros horizontes culinarios con este disco, ya que el momento del ‘¿qué vamos a comer?’ se había convertido en un ritual sagrado (ninguna pizza de delivery, no señor).


Danilo: Fue muy divertida, realmente la pasamos muy bien. Estuvimos en los horarios de la tarde-noche, nos alojamos aproximadamente un mes, lo que es en cantidad de días, no? que fue grabación, edición y mezcla. Inclusive hubo muchas cosas que salieron en el estudio, que quedaron y no las teníamos preparadas de antemano, así que fue muy divertido.


-Como siempre sucede, la composición fue un trabajo paciente, de años tal vez, y todo se grabó en pocos días.


Valen: Grabamos en dos semanas en abril, más alguna sesión de mezcla que usamos para corregir alguna que otra guitarra o agregamos algún teclado, si mal no recuerdo. En cuanto a la composición, los temas que forman el disco corresponden a diferentes etapas de la banda. Habíamos vuelto a ser un cuarteto el año anterior y las ganas de dejar de tocar el primer disco hicieron que cambiáramos el repertorio con temas nuevos como “Encuentro en la Pulpería” o “Secuestro Express”, los de las primeras épocas como “La Senda del Tuareg”, que debe haber sido el tercer o cuarto tema que armamos por 2011 y los que nunca habíamos tocado en vivo, que estaban escondidos o casi olvidados, como “Adagio en Si menor”, que insistimos para aprovechar el acceso que teníamos al hermoso piano Stenway&Sons que está en el Estudio A, donde grabamos la totalidad del disco.



Danilo: Eran temas muy viejos, inclusive algunos de dos o tres años atrás. Pasa que el año anterior, al empezar a grabar, reincorporamos a Luciano -De Cristófano- que estuvo con nosotros desde que empezó la banda, pero en 2015 se fue y estuvo dos años sin tocar con nosotros pero volvió. Como que había varios temas de la época de él que quedaron aislados, con su llegada los reincorporamos. La mayoría de las canciones son de Luciano, dos míos y dos de Marcos. ¿Y en cuántos días lo grabamos? En dos semanas grabamos casi todo.


Lucho: Sí, el tiempo de grabación fueron dos semanas, en la tarde noche mercedina, pero muchas de las composiciones venían de antes, eran temas que veníamos tocando pero en el disco es como que uno termina de darle el broche final, como cuando se termina un cuadro. Y por lo demás, tiene el plus que pudimos grabarlo y que no fue algo compuesto de antes sino que surgió en el momento y terminó enriqueciendo mucho al disco, incluso creo que te marca un poco hacia dónde vas también, lo que el inconsciente musical te dice.



-¿Cómo sienten a esta formación, después de varios cambios?


Valen: Gran parte del crecimiento o la madurez de este proyecto está en el espíritu resiliente. Hemos dejado las cosas en remojo por semanas o meses, pero siempre se retomó, como si fuera algo que le debemos a lo que representa ser parte de esto. La rebeldía de hacer música instrumental, de animarnos a ser ruidosos, a mirarnos en medio de un show o un ensayo y ser artífices y al mismo tiempo espectadores de esa energía que se forma cuando las palabras están de más, cuando nos entregamos a las vibraciones. Eso es lo que hace que sigamos existiendo a pesar de las transformaciones, de las idas y venidas. Cuando arrancamos con esto éramos bastante más chicos e inexpertos y solíamos repetirnos entre nosotros ‘para adelante, como elefante’ y creo que ha sido el mantra que nos ha traído hasta acá, aunque ya no lo repitamos tan seguido, por ser viejos, gordos y vanidosos -jaja-


Danilo: Esta formación fue muy madura y muy buena, porque llegamos a tocar, hicimos una gira en diciembre apenas tuvimos el disco terminado, lo presentamos en Brasil, donde estuvimos tocando por las calles y en algunos bares de Florianópolis. Fue muy divertido, la gente tuvo muy buena respuesta, nos compraron discos, eso fue bárbaro. Ahora tenemos formación nueva porque Marcos se fue a vivir a Chicago, USA, y estamos en tratativas con Martín Gacio, que es la persona que será su reemplazo en bajo y guitarra, porque en vivo nos intercalamos. Estamos en una especie de formación nueva que venimos desde febrero de este año, porque en ese mes dejamos de tocar. En junio retomamos la banda, nos tomamos un descansito porque la verdad era la grabación del disco y tuvimos que tocar mucho para juntar la plata para la masterización y el viaje a Brasil. Fue agotador, pero bueno, ahora estamos de nuevo en actividad.


-A pesar de la química especial que formaron entre ustedes, hubo una invitada ¿por qué?


Danilo: Una sola invitada, nada más, que es María Eugenia Palacios, una saxofonista fantástica de San Luis, tremenda persona, una divina y muy piola. Siempre tuvimos buena onda con ella. Así que pensamos que al disco la hacían falta un par de saxos en algunos temas y ella le puso el toque mágico, por suerte.



Valen: Para este disco queríamos hacer todo lo contrario del primero, que estuvo cargadísimo de invitados (seis para ser más exactos). Si ése nos llevó dos días, éste nos iba a tomar mucho más. “El Drama y La Comedia” fue grabado en formato trio, en este caso fue un cuarteto, con la única excepción de Eugenia en saxo porque ya habíamos trabajado en una de las presentaciones más elaboradas y recordadas por nosotros en el contexto de un concepto escénico/musical en el que musicalizamos una noche en el Auditorio Mauricio López de forma ininterrumpida, invitando a múltiples músicos a que fueran sumándose de forma orgánica y armónica. Uno de esos músicos fue Eugenia y nos gustó tanto su intervención en los temas que tocó que acordamos que debían ser grabados con el saxo.


-¿Cómo suenan en vivo, después de haber escuchado los temas con los auriculares puestos tanto tiempo?


Lucho: No hemos tocado mucho después del disco pero en vivo siempre se siente mejor, con más fuerza y con más naturalidad, así que vamos a ver cómo suena después de esta pausa que hemos tenido.


El bajista Baldo integra Starosta, combo a punto de cumplir diez años que grabó su cd debut “De Dioses y Otros Cuentos”, en cuya formación lo acompañan los guitarristas Juan “Pino” Ledesma y Juan Sánchez, Carlos Sebastián Villegas en batería y Homero Escudero, en piano y sintetizadores. Las ilustraciones corresponden al genial artista de comics Quique Alcatena.


-Danilo, también sucedió que editaste el disco de Starosta. Qué bueno que los dos álbumes sean tan distintos viniendo del mismo compositor.


-Danilo Baldo: Sí, -ja ja- es que somos varios en realidad. “Pino” fue el que más compuso para Starosta (y es el autor del afiche) y en los Elefantes hay varios temas míos, de Marcos pero la mayoría son de Lucho.



-Sí, pero el nexo con ambos grupos sos vos.


-¡Totalmente! ya hace 10 años que estoy con Starosta y 8 con Elefantes. Mucho tiempo



-Y sí, la constancia artística y la coherencia musical tienen que ver


-Ahora estamos arrancando la preproducción del segundo disco de Starosta y con Elefantes estamos rearmándonos de nuevo. Tenemos composiciones hasta para un tercer disco también. Pero lleva tiempo ¡y mucha producción!