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Presentación del libro “Nací, Viví y Escribí. Historias Sin Final Feliz”, de Matías García Elorrio.



El periodista MATÍAS GARCÍA ELORRIO realizará la presentación de su primer libro “Nací, Viví y Escribí. Historias Sin Final Feliz”, el 29|11 en Al Picoteo Club Social (Hipólito Yrigoyen y Las Heras) a las 19.


Nacido en Buenos Aires, a los pocos meses Matías se radicó en San Luis con sus padres y hermana mayor. Durante ocho años vivió en Córdoba y como periodista se desempeñó en la sección Deportes de los diarios La Razón y Perfil, y en el sitio de contenidos deportivos Panamerican Sports Network (PSN). También fue productor y cronista de un noticiero de TV por cable, colaborador como corresponsal del diario Puntal de Río Cuarto, y editor del sitio web del programa televisivo “El Show de la Mañana” de Canal 12.


García Elorrio, que además escribió notas para las revistas “Aquí Vivimos” y “Caras&Caretas”, recordó que los cuentos fueron producidos de manera personal al comienzo hasta que asistió a un taller literario y los escribió en pocos años. Como su título anuncia, cada historia no tiene moraleja ni mucho menos, “un final feliz”. “Me gustan los finales abruptos, me parece que es un recurso válido que a mí, como lector me gusta”, precisó el autor, actualmente cronista en la sección Provincia de El Diario de la República.


La última novedad referida al novel ejemplar, es que el Bloque de Senadores Frente Unidad Justicialista declaró de Interés Legislativo la presentación de “Nací, Viví y Escribí. Historias Sin Final Feliz”.


El encuentro en el club social contará con la presencia de artistas invitados. Franco Aflalo del trío “GIF” (y compañero laboral en El Diario) interpretará algunas canciones. “Le propuse que cante dos y que la tercera la eligiera él, en función de lo que haya leído del libro… si es que encuentra alguna que pueda resumir algo de estas historias”, anticipó Matías. A Norberto Foresti, abogado y cantante de folclore, su rango vocal “le permite ser un excelente narrador”, comentó el autor, quien le pidió que leyera uno de los cuentos. Otra personalidad destacada será la del profesor de Filosofía y Letras del Instituto de Formación Docente, Jorge Martínez, para que introduzca al libro. “Para que hable de los personajes, del estilo, qué encontró ahí, como para motivar a la gente para que lo lea y vea que además de mí, hay recursos también literarios, aunque sean poquitos, en cuentagotas, pero que hay un estilo literario”, rescató García Elorrio, quien al final del encuentro dirá unas palabras. “Será contarles lo que sentí, a lo mejor contar cómo lo hice”, adelantó el escritor, de una labor realizada hace muchos años, en otro momento profesional de su vida.




-¿Cómo nació este proyecto?


-Lo hice entre los años 2009 y 2012, que fue una época en la que dejé el periodismo y me dediqué al comercio, entonces decidí escribir por gusto. Esos cuentos fueron producidos en un taller literario con Pablo Natale, un profesor en Córdoba. Primero lo hice de manera personal, le llevaba el escrito, los corregía y en función de lo que veía, me asignaba una nueva consigna. Y así lo hicimos durante un tiempo hasta que me pidió que participara del taller donde iban como 15 o 20 personas, Al principio no quise, me pareció, no sé, invasivo, y finalmente accedí y estuvo bueno porque fue una forma de compartir con otros y también salieron cosas piolas de ahí. Creo que al menos tres de esos cuentos son de ese taller, el resto son del ‘taller unipersonal’ -por así decirlo- y después hay dos particularmente, que fueron algo que tenía guardado y quería contar. Uno es “El Difícil Nudo En La Corbata”, que fue un hecho que me sucedió y quería homenajear a dos de los protagonistas, que son Gerardo y Angelita; y el último, “La Historia De Una Casa”, que fue un sueño que tuve hace dos o tres meses, y así como lo soñé, traté de ponerlo porque fue increíble, pocas veces he soñado algo tan vívido y no quise que se me escapara.



-Cuánto tiempo te llevó crear las historias


-Las escribía en un día. Me sentaba, imaginaba una situación y la escribía. Algunas historias refieren a otros momentos de mi vida o que me fueron contadas o me enteré después, pero la redacción en sí de las historias me nacen en el momento, en lo que pueden tardar, una o dos horas.



-¿Por qué decidiste darles a esos cierres abruptos?


-Efectivamente: me gustan los finales abruptos. Entiendo que es la forma de golpear al lector y llamarle la atención, de dejarlo sin habla o de generarle algo y llamarle la atención. Me parece que es un recurso válido que a mí, como lector también me gusta. Me gusta cuando en las series, las películas o lo que leo, pase lo mismo, que el final es inesperado y te agarrás la cabeza y decís ‘nooo ¿¡cómo hizo eso!?’... bueno: esa era la idea.



-¿Hay algún autor de este estilo que te guste?


-En cuanto a los autores, sabés que a pesar que me gusta leer y me gusta el género del cuento, me autoimpuse no leer mucho justamente para evitar parafrasear, copiar, homenajear, no? jeje sin embargo alguien que me hizo entrar mucho en cuentos fue Alejandro Apo que en los últimos años se dedicó a hacer programas de radio donde lee cuentos. Me gusta más escuchar historias cuando alguien las relata que leerlas. Tengo varios libros de cuentos en casa y creéme que hace diez, ocho o seis años que los tengo y no me animo a leerlos porque dije ‘no, si voy a escribir, no quiero leerlos porque seguro me voy a contagiar’, y después un par de personas que se dedican a la literatura, me dijeron: ‘no seas chambón ¡ya está todo escrito! no creas que te vas a influenciar o vas a copiar si leés un cuento o leés algo de otro’. Así que traté de leer. En este tiempo leí mucha más “no ficción”, no tanto ni novela ni cuento, para no caer en esa tentación.



-Además de obtener la satisfacción de lograr editarlo en formato físico, también está colgado en las redes y se descarga ¿por qué decidiste hacerlo?


-Están colgadas en las redes porque quiero que lo lea mucha gente. En realidad mi intención no era cobrar un precio por este libro, ni siquiera recuperar lo que invertí, lo que quería era tener esa sensación que algo propio deje de serlo y pase a ser de otros, de muchos, de pocos, de miles. Y en algún punto estoy experimentando eso, aunque en pequeñas dosis, cuando algunas personas que lo han leído, vienen y me dicen algo, incluso me refieren que tal cosa les gustó por algo. Entiendo lo que se siente, entiendo -aunque es muy modesto de mi parte- cuando un artista dice que su obra ya no le pertenece sino que es de la gente. Quería sentir eso, no me interesaba ganar dinero, porque sé que no se gana dinero con esto jeje pero quería ver eso, como regalarle al universo algo propio y ver hasta dónde llegaba, qué generaba y esas cuestiones.


Para comunicarse con el autor: mgarciaelorrio@yahoo.com

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