• #celebridadesensl

“Ramones en Argentina” por Andrés Violante



El fotógrafo del Rock y el Metal, ANDRÉS VIOLANTE, editó «RAMONES EN ARGENTINA», un libro recopilatorio de los conciertos en el país de los Padres Fundadores del Punk Rock. Son fotografías de trincheras de un profesional que se destacó en las mejores revistas del género argentinas y en colaboraciones internacionales.


Entre otras bandas, VIOLANTE retrató desde el foso de fotógrafos a Hermética, Malón, La Beriso, Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, Almafuerte, y en visitas internacionales a KISS, Metallica y Megadeth, trabajó en más de 100 discos para portadas y gacetillas de prensa, realizó más de 150 tapas de revistas (como en las españolas Heavy Rock y Kerrang!) y es Editor de Fotografía en la Efecto Metal, junto a Ricardo Puiggrós, revista que nuclea al movimiento pesado argento.


Como testimonio de una época inolvidable, «RAMONES EN ARGENTINA» retrata tanto a la banda como después a sus miembros solistas, y además de sacar del cuarto de revelado más de 200 instantáneas, los capítulos cuentan con una introducción de cada una de las ¡siete visitas ramoneras!


Es una selección de las fotos que VIOLANTE les hizo cuando estuvieron en Buenos Aires, de los shows, de entrevistas en los hoteles y los backstages en el estadio Obras Sanitarias y el club River Plate. El imponente ejemplar se ha vendido en Brasil, Chile, España, Estados Unidos, Alemania, Francia y Grecia, por lo que cuenta con textos en castellano, inglés y portugués, en la que relata su experiencia retratándolos.


“Para los punks yo era demasiado heavy, y para los heavys era demasiado punk”

Bautizados con el nombre ficticio que utilizaba Paul McCartney para alojarse en hoteles, todos los miembros llevaron el apellido Ramone. Ellos fueron el cantante Joey (Jeffrey Hyman), el bajista Dee Dee (Douglas Colvin), Johnny (John Cummings), el único violero del combo (quien integra la lista de los 100 Guitarristas Más Grandes de Todos Los Tiempos) y el baterista Tommy (Thomas Erdelyi). Con el tiempo llegarían los reemplazos, siendo la banqueta de la batería la más solicitada, con Marky (Marc Bell), Richie (Richard Reinhardt) y Elvis (Clement Bozewski), y el bajista C. J. (Christopher Joseph Ward).



Tres de los cuatro miembros originales fallecieron en un intervalo de tres años desde que se separaron (Joey en 2001, Dee Dee en ’02 y Johnny en ’04), y el restante, Tommy, en 2014.


Los Ramones en 2002 fueron incluídos en el Rock & Roll Hall of Fame, y en 2011 recibieron un Premio Grammy en reconocimiento a su trayectoria.


“Los Monchos” visitaron Argentina 7 veces -del 87 al 96- con un total de 27 shows, un récord en el país, que sólo fue superado por los punks alemanes Die Toten Hosen.

De por sí, el libro es un documento tremendo de esas visitas, y para tentar el paladar negro de los coleccionistas de variedades, el autor agregó -a modo de bonus track- la foto original de tapa, dos postales, un poster y las réplicas de las cinco credenciales oficiales que usó.


“Era para la preventa”, explicó ANDRÉS en exclusiva a CELEBRIDADES EN SAN LUIS. “Mientras terminábamos de diseñarlo y fabricarlo, quienes lo compraron anticipadamente tuvieron eso”, aclaró el fotógrafo, que suele realizar exposiciones temáticas con su arte instantáneo. El gancho marketinero funcionó y las primeras 300 unidades numeradas se terminaron. “Ahora el libro sigue disponible pero sin esos extras porque eso está agotado”, dijo Violante, que también editó un libro similar con “Hermética”.


“Haber estado en camarines con Ramones fue un privilegio difícil de explicar”, dijo Andrés, mientras embala los productos temáticos de Heavy Metal y Rock -que envía todo el país a pedido- desde su local, la rockería Lemmy Rock Shop, en Lomas de Zamora.

“Las visitas las vi prácticamente a todas”, confesó el fotógrafo, desde el primero en 1987, en el estadio Obras Sanitarias ante 4.000 fans, hasta el último recital que dieron en el Estadio Monumental de River Plate para más de 45.000 personas, en la Gira Adiós Amigos! el 16 de marzo de 1996.


Dato extra: el cantante de Pearl Jam, Eddie Vedder, confeso fan ramonero y amigo de Johnny Ramone, los acompañó en ese tour. En backstages grabó el show con su cámara y cumplió el sueño del pibe punk: en el tema “Pinhead”, salió al vivo con la famosa máscara, con el cartel “Gabba, Gabba, Hey!”, que le dio a Joey y se puso a saltar desaforado.




-¿Cuál era tu relación con el punk?


-Siempre escuché Punk Rock. Desde el comienzo, cuando hacia el fanzine “Zote”, en el 84 empezamos. Seguía a Violadores y a Los Casanovas, que si bien era una banda rockabilly estaba muy metida en el ambiente del Punk Rock y algo que siempre digo, que queda como un latiguillo, era que para los punks yo era demasiado heavy, y para los heavys era demasiado punk, así que estaba en el medio. Hoy las bandas que más escucho, además de Motörhead, es Gatillazo y La Polla Records. Siempre escuché Punk Rock, es una de las músicas que más me gustan.



-¿Y con los Ramones antes que llegaran a Argentina?


-Mi relación con Ramones antes de su llegada a Argentina era como la de todos los fans acá: escuchás sus discos porque no había posibilidad de ningún contacto ni nada. No llegaban discos, no llegaba nada. Antes del ‘87 era todo muy difícil, los discos que se conseguían eran brasileros y era lo más cercano, no había ediciones nacionales.



-¿En qué revistas salieron tus fotos y de qué lugares del mundo te pidieron alguna exclusiva? (y si viste alguna edición con fotos que no te pidieron?)


-Fotos mías de Ramones salieron publicadas en Madhouse, obviamente, que fueron originariamente para donde fueron sacadas, un par de especiales en esa época, creo que -no estoy seguro- pero algo salió en Heavy Rock también. En los 90 hubo un libro de Marcelo Gobello, que tuvo dos ediciones, la primera en los 90 y otra hace unos 4 años, donde también hay fotos. Salieron publicadas en tapas de varios discos piratas. En la edición argentina del libro de Monte Melnick (“On The Road With The Ramones”), que fue el tour manager de Ramones durante toda su carrera, en el capítulo de Argentina hay fotos mías, y después no sé, seguramente aparecieron en muchos otros lados que todavía no me enteré jaja



-Los viste muchas veces en vivo, más que cualquier fan ¿cuál fue tu sensación al cubrir el show de River Plate?


-Habré visto 20 shows de Ramones de los 27 que dieron en Buenos Aires. El show de River Plate fue bastante caótico, caótico cuando hablo en relación a mi laburo, no? siempre en todos los shows, tanto en Obras como en River pudimos hacerles fotos en camarines. En River la compañía les entregó el Disco de Oro por la venta de “Mondo Bizarro”. Sí, fue caótico, la entrada, la manera de laburar, los escupitajos… hablar de escupidas hoy es algo bastante raro, en medio de la cuarentena digamos. Pero siempre me concentré en los pocos minutos que teníamos para fotografiar, porque no había margen de error laburando con película, con negativos, que era lo que había en esa época.



-¿Volviste a verlos en sus shows como solistas?


-Sí, las visitas las vi prácticamente todas. La primera de Marky que fue en el ‘98, después las de C.J. y de Richie cuando tocaron juntos, que fue en el 30 Aniversario del primer show de Ramones. Por suerte, quedan tres músicos de Ramones salvaguardando el espíritu ramonero y eso es buenísimo.


“Siempre me concentré en los pocos minutos que teníamos para fotografiar, porque no había margen de error laburando con negativos, que era lo que había en esa época”.


-Por el privilegio de haber estado en camarines o estudios como fotógrafo ¿qué recordás de ellos?


-Haber estado en camarines con Ramones, obviamente fue un privilegio difícil de explicar. Lo que veía, por ejemplo, era el profesionalismo: se juntaban, hacíamos las fotos, y el primero en irse era Johnny porque creo que calculaba… me parece que contaba los disparos (de la cámara) y que decía ‘bueno, listo, hizo cuatro o cinco disparos, ya está y me voy’. Era gente agradable y afortunadamente pude estar ahí.


-¿Qué anécdotas tenés? ¿eran sencillos, complicados, o dependía de la situación también? ahora es el momento de decir la verdad acerca de sus personalidades.


-Algo muy divertido fue en el 94. Habían tocado con Motörhead en la cancha de Vélez, y yo esa fecha no estuve porque era fotógrafo de Los Redondos, que tocaban el mismo día (en Huracán, el 14 de mayo). Días después hicieron dos shows en el estadio Obras y en uno de ellos, el día del cumpleaños de Joey (el 19/05), teníamos una entrevista con Marky y me pregunta ‘qué me pareció el show de Vélez’… y le dije que no fui porque era fotógrafo de una banda muy importante de Argentina, que también había hecho un estadio lleno, completo, sold out. Me mira como diciendo ‘si tocábamos nosotros en un estadio de fútbol ¿cómo puede ser que otra banda, el mismo día, también haya llenado otro estadio?’ Casualmente tenía los contactos de la fecha de Redondos, se las muestro, me pregunta si se las puede llevar a mostrárselas a no sé quién. Eran las fotos del estadio lleno de Redondos en Huracán. Se va y después viene diciendo ‘fuck, fuck, fuck, fuck’ y algunas otras cosas, pensando que solamente ellos esa noche habían llenado un estadio, y por esas fotos que le mostré, se dio cuenta que había una banda argentina que también había llenado un estadio esa misma noche.



-Sacaste el libro de la “H” y de Ramones ¿qué otro archivo tenés que te gustaría editar?


-En cuanto a los archivos para hacer libros nuevos, tengo el libro de Hermética, que está agotado, y en época de cuarentena estoy vendiendo los últimos ejemplares ¡que los encontré en una caja que no sabía que tenía en mi casa! el de Ramones, que está disponible todavía. Hace un dos años hice para Sony Music Argentina el libro de los 20 años de La Beriso, también participé en varios libros: el de -Ricardo- Iorio (cantante de V8, Hermética y Almafuerte), otro de Los Redondos, de La Renga y unos cuantos más, y está en carpeta hacer uno de Motörhead, otro de Hermética, uno de Iron Maiden, de Redondos. Y, hay mucho material para publicar pero todo depende de lo que pase con la economía argentina… que no es poco.



-Un libro, como todo emprendimiento laboral, necesita de un reembolso económico. Aunque no puedas publicarlo ¿qué material tenés que te gustaría mostrar, aunque sepas que no tendría mucha recepción?


-La verdad, no sé qué material no podría no tener una recepción o tendría una recepción enorme, eso muchas veces es una lotería, esto es igual que con los músicos. Un músico hace sus mejores canciones -lo que cree que son sus mejores canciones- y edita un disco, y nunca sabe si ese disco en un tremendo éxito comercial o se convierte en algo que es un hecho artístico importante, sin ser un éxito comercial. En el tema de los libros de fotos es igual, por suerte tengo mucho material que es muy conocido, pero un gran problema de las fotos es que se reproducen en varios lados y muchas veces no se sabe quién es el autor de las mismas. Entonces ese es un problema que tenemos que resolver todos los fotógrafos, así que estamos en eso.


“En el tema de los libros de fotos es igual que con el músico: hace sus mejores canciones y edita un disco, y nunca sabe si es un tremendo éxito comercial o se convierte en algo que es un hecho artístico importante, sin ser un éxito comercial. Muchas veces es una lotería”.